Tu me has enseñado a sufrir, a conocer la verdadera desesperación, la soledad... pero, como también me has enseñado a ser feliz, la alegria, a conocer el sentimiento de no estar sola...
Que puedo hacer sino agradecerte?
Gracias...
sábado, 5 de septiembre de 2009
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
